Grupo Farma10

Cualquier estudio destinado a medir la calidad de vida en un determinado región o país pone, entre otros muchos factores, especial atención en la atención sanitaria del mismo. Así, la facilidad de acceso a los distintos recursos sanitarios y la calidad de los mismos se torna como uno de los elementos siempre más valorados por parte de la población encuestada en cualquier tipo de estudio, algo que la crisis generada a raíz de la pandemia por la COVID-19 de 2020 ha puesto de especial relieve.

Por todos es sabido que la farmacia es, en muchísimos casos, el primer eslabón de la cadena de la atención sanitaria a la que recurren muchos ciudadanos. El nivel de confianza de la población española en sus boticarios hace que estos se conviertan, en la mayor parte de las ocasiones, en los primeros profesionales en ser consultados y, de esta manera, se reduce la presión sobre otros centros asistenciales mejorando, a su vez, la calidad de la atención global de la red.

Así, para conseguir esa cercanía y facilidad de acceso a la farmacia, es fundamental contar con una red amplia y organizada que permita que todos los ciudadanos cuenten con una botica en su entorno diario, algo de lo que España puede presumir ya que se encuentra entre los primeros países del mundo en términos de ratio farmacia por habitante.

El 98,9% de la población reside en municipios con, al menos, una oficina de farmacia

De hecho, un reciente informe del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, revela que el 98,9% de la población española reside en municipios con, al menos, una oficina de farmacia, un porcentaje muy positivo si se pone en el contexto de lo que está sucediendo con otros sectores en la España Vaciada, donde el acceso a los servicios esenciales –incluida la atención sanitaria– es cada vez más precaria.

Es importante destacar, en este mismo sentido, que son los municipios con poblaciones de 100 a 500 y de 500 a 1.000 habitantes los que cuentan con una mayor densidad de farmacias por habitante, algo que pone todavía más de relieve la importancia crucial del sector en la ya mencionada primera atención al paciente. En concreto, los municipios de entre 100 y 500 habitantes en España disponen de una farmacia por cada 662 habitantes mientras que los que se mueven en el rango de los 500 a 1.000 vecinos cuentan con una botica por cada 765.

Todo ello, ha permitido que España sea, en la actualidad, el segundo país de la Unión Europea con más farmacéuticos por habitante sólo superada por Bélgica que, además, con 19,07 boticarios por cada 10.000 habitantes lidera el ranking mundial en el que nuestro país, con 11,55 licenciados por cada 10.000 habitantes es cuarto por detrás de Japón (18,02) y Jordania (16,01).

El modelo español garantiza una distribución eficiente de la red de oficinas de farmacia

Por todo ello, el modelo español de farmacia garantiza una distribución eficiente de la red de oficinas de farmacia a lo largo y ancho de todo su territorio. Además, gracias a los esfuerzos conjuntos de todo el sector, apoyados en potentes grupos de compra como Farma10, la farmacia española ha sabido adaptar de forma muy eficiente su nivel de servicio a las necesidades de la población a la que presta servicio.

Así, el modelo de farmacia español está considerado como uno de los mejores del mundo debido a la proximidad y accesibilidad de sus oficinas. Para que siga siendo así, desde el Grupo Farma10 trabajamos para que todos los profesionales farmacéuticos puedan seguir contribuyendo a esos estándares de calidad con los que son reconocidos en todo el mundo.

En el Grupo Farma10 ofrecemos todos los servicios imprescindibles para que nuestros clientes puedan garantizar la mejor calidad de servicio a sus pacientes y que incluyen la asesoría contable y laboral, la creación de páginas web, el asesoramiento legal o el asesoramiento en los procesos de compra y venta de farmacias entre otras muchas opciones.